Los cuentos de Tito: Tito y Plumero


Tito era un niño que tenía cinco años y vivía muy feliz. Siempre se levantaba, se alistaba para la escuela, desayunaba y se iba a la escuela en el autobús. Después de clases el autobús lo dejaba en la casa de sus abuelos y allí se quedaba hasta la tarde cuando sus padres lo recogían. Así pues un lunes bajaba del autobús cuando la abuela le dijo desde el porche:

--Ve con el abuelo, está en el gallinero, tiene algo para ti—

--Gracias abuela –dijo Tito corriendo directo al gallinero.
En el gallinero esteban unos pollitos muy bonitos, unos cafés, otros amarillos y algunos negros. El abuelo le dijo a Tito:
--Tito, estos nacieron en la mañana y quiero que escojas uno. Será tuyo y tú lo cuidaras y te harás cargo de él. También podrás hacer con él lo que te plazca, siempre y cuando sea moral—

--¡Qué bien! ¿De veras el que sea? Porque si es así, quiero un amarillo. No sé porque, pero siempre son los amarillos los que llaman más la atención—dijo Tito quitándose la mochila.
--Sí, puedes coger el que sea y sí los amarillos llaman más la atención—contesto el abuelo.

--¿Puedo hacer un corral solo para el pollito?—pregunto Tito.
--Sí, pero tendrás que esperar a que crezca un poco y entonces podres quitárselo a su mama—contesto el abuelo.
Tito corrió al almacén de madera saco clavo y martillo, cinta y lápiz. Y comenzó a hacer un corral. Termino de hacer la estructura y luego corrió de nuevo al almacén y saco una maya pollera la puso y todo estuvo listo. Solo faltaba una cosa mejor dicho dos ya que eran los trastes de comida y agua. Fue a la cocina y dijo a la abuela:

--Abuela ¿podría coger dos trastes de la cocina para mi pollito?—

--Sí, puedes coger el que sea—contesto la abuela sonriendo a más y mejor.
Tito cogió los trastes y los llevo al corral que hizo. Los puso y los amarro con alambre para que el pollito no los tirara. De pronto se escuchó un clac son y corrió a la casa pero luego se detuvo y corrió al gallinero. Se había olvidado de su mochila pero ahora la tenía. Corrió de nuevo a la casa y en la calle estaba el auto y papa y mama estaban allí. Se subió y se despidió de sus abuelos. Tito les conto a sus papas todo la que había pasado.
A la mañana siguientes, era martes. Se cambió tendió la cama y se fue a desayunar. Tito era muy responsable, sus papas se lo habían enseñado desde chiquito y ahora era tan responsable que su abuelo le había regalado un pollito para el solo.
Beky era una amiga de Tito y Tito casi siempre le contaba todo, así que asumo que le contara lo que su abuelo hizo. Termino de desayunar y dijo cogiendo su mochila:

--¡Adiós! Me voy –

--¡Adiós Tito!—dijo mama.

Tito se subió al autobús y le contó a Beky  todo lo que había pasado el día anterior. Después de clases llego a la casa de los abuelos y lo primero que hizo fue correr a su corral y comenzar a hacer un techo. Termino justo cuando papa y mama llegaron por él,  se despidió de sus abuelos y se fueron.  Pasó el tiempo, y pronto pudo quitarle el pollito a la gallina y lo puso en su corral. Tito quería ponerle nombre, mas no tenía cual, así que espero a que llegara mas no llego. Un día el pollito empezó a tirar sus plumas y la abuela las recogía. Pensó que estaba enfermo así que un día que llovía y estaba en la sala con el abuelo comiendo galletas y leche. Mientras el abuelo leía el periódico, le pregunto con una galleta en su boca:

--Abuelo ¿Por qué el pollito está tirando sus plumas? ¿Es que está enfermo? –

---Los pollitos tiran sus plumas de bebe y las cambian por las de adulto. Al igual que los niños que cambian sus dientes de leche por los de adulto, los pollitos hacen lo mismo pero con sus plumas---dijo el abuelo dejando su lectura y poniendo atención a Tito.

---Ya entiendo, y ¿Tú sabes que es lo que va a hacer la abuela con las plumas?—pregunto Tito.

---No lo sé ¿Por qué no le preguntas?---
En ese momento entro la abuela con más galletas y pregunto contemplando la escena:

--- ¿alguien quiere más galletas o leche? Están calientes tengan cuidado---

---Abuela ¿Qué vas a hacer con las plumas?--- fue lo que obtuvo por repuesta.

---Ya veras, cuando el pollito tenga sus plumas nuevas te lo enseñare. Pero ahora contéstenme ¿quieren algo más?---

---No gracias estamos satisfechos---contestaron los dos caballeros al mismo tiempo. Todos rieron debido a que habían hablado al mismo tiempo. Dejo de llover y solo caían pequeñas gotas. A las cinco llegaron papa y mama a recoger a Tito. El pollito turo todas sus plumas amarillas por unas blancas y hermosas, creció y se convirtió en un gallo blanco, grande y muy bonito.
Tito invito a Beky a que fuera un sábado a ver a su pollito que ahora era un hermoso gallo. Llego a la casa de los abuelos y espero a que llegara Beky. Llego por fin y lo primero  que hicieron fue correr al corral del gallo. Beky lo contemplo muy gustosa, declaro que era un gallo hermoso, y ella sabía perfectamente que era por la manera en que Tito lo cuido. Sabía que Tito era muy responsable y lo admiraba por ello.
Pregunto  recordando que Tito le había dicho que le pondría nombre:

--- ¿Ya le has puesto nombre?---

---No, aun no pero estoy buscando uno---contesto Tito.

--- ¿Qué tal si le pones como la cosa que sea que va a hacer tu abuela con las plumas?--- pregunto Beky.

---Tal vez, pero si es una cosa de niñas tendré que busca otro nombre---

---Cuando sepas cual le pondrás, me dices. Quisiera saber cuál será el nombre glorioso de ser puesto en este hermoso gallo---

---Claro, ¿quieres galletas? las de la abuela son las más buenas que he probado hasta el momento- pregunto cortésmente Tito.

--- ¡Sí, vamos!---dijo Beky quien era gran fanática de las galletas.
Fueron pues y comieron las famosas galletas de la abuela.
Paso un día Tito se acordó de la promesa de la abuela así que fue y le pregunto:

---Abuela ¿Qué era la cosa que ibas a hacer con las plumas?—
La abuela estaba sacudiendo con un plumero dejo de hacerlo y dijo dándoselo a Tito:

---Mirlo tú mismo. Aquí esta ---
Tito quedo sorprendido ¿Cómo se le ocurrió?
Al día siguiente que fue a la escuela le dijo a Beky:

---Beky no adivinas que hizo la abuela---

--- ¿Qué hizo? dímelo ya, no me hagas esperar demasiado—imploro Beky.

--Un plumero, para sacudir---contesto Tito enfáticamente.

--¡Estoces se llamara Plumero!—manifestó Beky contenta.       
   
---Sí, así se llamara--- dijo Tito, quien después les dijo a todos como se llamaría.

Y así fue: el famoso pollito se llamó Plumero.

         El   fin………..
De este cuento, porque de la historia no, no, no, aún no.
                   

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