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El diario de Megan Baker

    El diario de Megan Baker           By Abigail Jacqueline Weston 23 de agosto de 1940 No sé ni siquiera qué decir, porque nunca antes había hecho cosa semejante. Hace unos días fui a la fiesta de Fanny Anderson, y al ver que le regalaban un diario, sentí curiosidad por primera vez en cuanto a los diarios. Finalmente me decidí a desbaratar un viajo cuaderno de la escuela que apenas tenía tres rayones y volver a forrarlo, pero con un papel más bonito. Ahora aquí me tienes, escribiendo por primera vez en mi vida un diario personal. No sé cómo irá a ir esto, pero teniendo en cuenta que ha estallado la guerra, no me vendría mal llevar escrito todos los acontecimientos como recuerdo para el futuro. Y como creo que ya he presentado mis intenciones, me presentaré a mí. Yo soy Megan Janet Baker, pero todos me dicen Megan, excepto William, que a veces me dice Meg. Tengo quince años, los cuales he cumplido el treinta de julio. Mis flores ...

Sándwiches de pegamento

Sándwiches de pegamento Sally había invitado a su amiga Jenny a tomar el té. Mamá   tenía que ir al pueblo de compras, así que Sally tenía que hacer todo por su cuenta. Sally era una niña de casi nueve años, de cabello rubio, ojos cafés, con una mente ingeniosa y a la que no había cosas más divertidas que se le ocurriera para divertir a sus hermanos. Y su sonrisa era siempre alegre y sincera. Mamá tomó su gorro y sombrilla cuando dijo: --Cuídate bien, Sally. Recuerda: en el gabinete de arriba de la estufa, está la miel, el frasco de la derecha. En la mesa está el pan ya cortado para que tú no te cortes, no hagas ningún invento tuyo y por favor no rompas nada. Porque recuerda: necesitamos algo nuevo, algo viejo, pero no algo roto— --Sí, Mamá. No romperé nada—afirmó Sally, impaciente a que su mamá   partiese y comenzar su aventura. --Confió en ti, Sally—contestó Mamá abriendo el paraguas y saliendo. Sally la despidió desde la ventana, pero en cuanto Mamá se volvió ...

Betty, la cantante cenicera

 Betty, la cantante cenicera    Había una vez una niñita pobre y andrajosa que vivía en un cerezo que estaba situado en medio de dos casas de tres plantas. En el cerezo había colocado cinco tablas que consiguió de un edificio quemado, las tablas estaban algo tiznadas pero en excelente estado.   Como pertenecías tenia, una caja de madera que contenía: un hilo y una aguja que una vez le regaló una niña, una navajita de cinco centímetros, que un caballero le dio, miles de retazos, y un broche de oro puro. No lo vendía ni por la más grande cantidad de dinero, puesto que era de su difunta madre. Que había muerto en el edificio de donde Betty había cogido las tablas. Aquel edificio, fue una vez, el hogar de Betty.     Ella vivía felizmente, y además había conseguido ganarse la vida sabia y correctamente. Cerca de donde vivía, estaba la Gran Plaza. Allí, cuando era invierno, otoño o hacía frío, se encendían fogatas en pequeños barriles de metal. Así, la gente qu...

Margaret May MacArthur

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Margaret May MacArthur    Por   D.A. Núñez    ______________________________ Índice 1.  El domingo del colapso   2.     El amor de dos padres   3.     El cumpleaños de Maggie   4.     Se declara la guerra   5.         25 muchachos de Macville   6.          Mis razones para la dama    7.          La carta   8.          Mamá y papá   9.          La nueva maestra  10.                    Maggie, la nueva Sócrates  11.                    Una planeación: un dolor de cabeza  12.        ...